sábado, 2 de febrero de 2013

"NECROSLOGÍA" REDUX


Hace un año, más o menos, se publicó una antología de relatos llamada NECROSLOGÍA. El tema común, la muerte, nos daba la excusa para sumergirnos en una colección de historias en las que se podía apreciar el talento literario y el buen hacer de sus autores. Tras una andadura satisfactoria, han decidido desafiar el último viaje mediante un resurgir digital. Así, a partir de ahora el libro podrá adquirirse para Kindle

Sus creadores conforman un colectivo literario, La Tribu 11. Son responsables, entre otros proyectos, de la prestigiosa revista Prosofagia

Las plumas que firman la antología son las siguientes:

Alex
Antonio Romero Montilla 
Edgardo Benítez
Esther González 
Fernando Castellano Ardiles
Jesús García Lorenzo 
Manuel Navarro Seva 
Manuel Pérez Recio 
Montse de Paz 
Pedro
Pepsi 
Plácido Fernández González
Rafael Homar Ferragut 
Sergio José Martínez Valls
Zoquete,

todos escritores con experiencia dilatada y algunos premios importantes a sus espaldas.


El prólogo, además, ha sido escrito por Francisco J. Illán Vivas.

Los beneficios que se obtengan de la venta irán a una fundación de ayuda a los discapacitados.

Podéis adquirirlo o bajar una muestra gratuita (que os convencerá) a través de estos enlaces.




martes, 22 de enero de 2013

FANTASÍA AUSTRAL PUBLICA "EL TIEMPO DE LA LUNA"




Fantasía Austral, web especializada en Literatura Fantástica, ha publicado en su página una edición corregida de mi relato EL TIEMPO DE LA LUNA .

Desde aquí agradezco a su comité editorial el haber aceptado la colaboración y haberla editado con tanto cuidado y esmero.


Si os gusta la Fantasía o, simplemente, la buena literatura, os recomiendo que os paséis por su sitio web.

Podéis hacerlo AQUÍ .

jueves, 17 de enero de 2013

RESEÑA DE LOS RELATOS "PROSADICTOS" POR FRANCISCO J.ILLÁN


La Antología de Relatos Prosadictos está, una vez más, de enhorabuena.

Francisco Javier Illán Vivas, escritor, crítico e incansable promotor de la cultura, ha realizado una cuidada reseña del libro. Con su permiso, reproduzco la entrada y agradezco su sinceridad y amabilidad en nombre de todo el equipo de Prosadictos.

«ADICTOS A LA PROSA


Mario Archundia Cortés, Mónica Bezom, Jesús Coronado, Daniel A. Franco, Fernando Hidalgo Cutillas, José García Montalbán, Milagros García Zamora, Juan Antonio Marín Rodríguez, Blanca Miosi, Zacarías Montano y Vanessa Navarro Reverte.
Editorial Foro Prosadictos, 2012

Escribe Blanca Miosi que este libro contiene "once autores, once cuentos, todos diferentes, narrados desde once puntos de vista. Escritores de diferentes partes del mundo que, sin haberse visto en persona, se conocen más que si se hubiesen visto frente a frente porque la escritura lo hace posible", y es una forma muy apropiada de comenzar este comentario sobre el libro que nos ocupa, que leí gracias a mi amiga en el mundo digital Madelyne Blue (Vanessa Navarro Reverte).


He de confesar que cada día me agrada más leer libros de cuentos, de relatos, y si es una antología, mejor aún, pues disfrutaré de la breve lectura desde muchos y diferentes puntos de vista. En el caso que nos ocupa, once relatos.

El primero, de José García Montalbán, nos habla de la espera, del cansancio de una vida en común que relega el sexo y otras necesidades al trabajo, a las obligaciones, convirtiendo la existencia en un poco más gris.

Zacarías Montano, quien también parece un ciudadano de Murcia, nos cuenta el caso de una niña con huesos de cristal que, tras un experimento, serán huesos tan ligeros, tan livianos, que podrá volar.

Los recuerdos, el aroma de un perfume a literatura y la música forman un cóctel que, regado con whisky, podría muy bien llamarse "Melodía asesina", como nos narra Juan Antonio Marín.

Mónica Bezom nos lleva por los enmarañados y, a veces, inextricables caminos de los sueños, esos que son un tesoro para la mente.

En el quinto relato, de Blanca Miosi, conocemos a un joven, o no tan joven, que insiste en entrar en el mundo de las letras, creyéndose que ha escrito una obra maestra y convencido de que, perseverando, alcanzará a que alguna de las 257 editoriales, le publique.

Fernando Hidalgo Cutillas nos escribe sobre malentendidos y pruebas circunstanciales que pueden llevar la vida de un hombre, que leía en el parque su libro preferido, en un calvario contra el que no existe posibilidad de escapar, pues la sentencia se ha dictado antes del juicio.

Jesús Coronado, a quien podemos leer también en el primer número de Acantilados de Papel, nos narra una serie de breves historias con nombre de mujer y final fatal, aunque no sólo el de ellas, el autor es sutil en la narración y en la delicadeza de presentarnos la muerte.

¿No es importante estar en el lugar adecuado y en el momento preciso? Vanessa Navarro así nos lo demuestra en esta historia de alguien que toma el tren para alcanzar la muerte, no sobrepasarla. Y en el viaje definitivo se encuentra con un amor de adolescencia que, además, tiene nombre de personaje real, el de mi buen amigo el pintor Álvaro Peña. Será un encuentro en el lugar adecuado, en el momento oportuno.

Milagros García Zamora nos cuenta las desilusiones de un sicario, quien acepta el encargo- de un famoso escritor- de acabar con la vida de un chapero magrebí, imaginándose las más peregrinas justificaciones, hasta que la realidad le llevan a un desengaño de la magnitud del asesinato.


Mario Archundia nos narra una historia sin nombre, de búsqueda de la felicidad y de la identidad personal y sexual, que se desencadena entre dos amigos tras una noche de alcohol.

La última historia, de Daniel A. Franco es casi una novela corta, nos narra un experimento de teletransportación que produce en el doctor Graham unas secuelas no previstas, un desdoblamiento de su memoria, dejando de ser él para ser quien fue y quien será, a un mismo tiempo.

Como veis, desconocidos lectores y lectoras, once formas de contar historias, once historias diferentes, once formas de disfrutar de la lectura. Podéis encontrar a los autores en el foro Prosadictos».

Autor de la reseña: Francisco J.Illán Vivas. Publicada en el blog ACANTILADOS DE PAPEL .

sábado, 5 de enero de 2013

NUEVA RESEÑA DE LA ANTOLOGÍA DE RELATOS "PROSADICTOS"

Esther, gran persona, escritora de talento y una de las responsables de la revista literaria Prosofagia, ha reseñado en su blog Necesidad y Azar  la Antología de relatos Prosadictos , libro en el que participo, como ya sabéis. Con su permiso, reproduzco la reseña.

Relatos Prosadictos


«En esta primera antología del foro Prosadictos se puede disfrutar de once relatos,  obras de otros tantos autores, relatos muy diversos entre sí salvo en la atracción que despierta su lectura.

Luego de haber finalizado el libro pensé que, para escribir sobre él, me gustaría seguir otro orden que el que ofrece; utilizar un hilo personal para tejer las historias. Una suerte de hilo de Ariadna que comienza en Entre tú y yo (Mónica Bezom): un texto profundamente introspectivo, poético, que discurre entre el mundo de la vigilia y el onírico, un relato al que hay que leer dejándose llevar, sin intentar imponerle un ritmo propio a la lectura.

¿Luego? Luego, Huesos de cristal (Zacarías Montano), un relato ya con estructura de cuento, pero un cuento que parece responder con precisión a su título: una historia fantástica cuyos huesos son de cristal, una historia hecha de liviano, delicado y frágil esqueleto de cristal, que se recorre de puntillas, por miedo a quebrarlo.

Ya aquí regreso a Entre tú y yo,  a releer un fragmento que, aunque extraído de su contexto, bien puede ser considerado como premonitorio del resto de la antología:

«Un poco más alejado, un hombre vende lienzos de colores; los ha tendido en hilos apenas visibles y, no sé por qué, se me antojan ilusiones errantes condenadas a la soledad de los
arenales.»

El hilo de Ariadna me conduce a través de ilusiones imaginadas que, en el fondo, se refieren a aquellos que padecen (o padecerán) una soledad creada por sí mismos o por la sociedad en la que viven. Uno a uno, los cuentos que siguen se desenvuelven en una realidad reconocible como propia o ajena, pero siempre realidad reconocible. Los narradores, a veces trágicos y otras veces irónicos, desgranan qué le sucede a nos, los Homos, cuando nos aferramos sin medida al miedo, la muerte, la ambición, los recuerdos, o cuando chocamos con lo estatuido, lo reglamentado, lo políticamente correcto. Así, siguiendo mi hilo, arribo a La sentencia (Fernando Hidalgo Cutillas), donde se despliega, con maestría y alrededor de un hecho simple y casual, una espiral de miedos individuales y sociales cuyo final no puede ser otro que  amargo.

Tras haber partido de lo poético y de la fantasía y atravesado los páramos de la realidad, en el otro extremo del hilo llego a Sin la mosca (Daniel Franco), un cuento de ciencia ficción con todas las de la ley, y con esto me refiero a que el cuento posee eso que hace de la ciencia ficción un género incomparable: una idea que abre ventanas en la mente para permitirle expandirse más allá del mundo conocido, y, al hacerlo, comprender mejor el mundo conocido.

Al finalizar el recorrido vuelvo atrás para citar una frase de El lugar adecuado, el momento preciso (Vanessa Navarro Reverte):

«Sencillamente porque quería alcanzar la muerte, no sobrepasarla.»

Una frase que habla de Ana, sus lugares y momentos, pero que, con independencia a su historia,  también es una de las más bellas que haya leído en los últimos tiempos.


         Y, fiel a mi idea de que un libro es más que su contenido, mis felicitaciones a Daniel Franco por haber ideado y coordinado esta antología (tarea nunca sencilla), recomendable por la calidad de su contenido y también por la de su presentación. »

Desde aquí, expreso mi agradecimiento por estas palabras. Si queréis visitar el blog de Esther, podéis hacerlo AQUÍ .

jueves, 27 de diciembre de 2012

THE GODDESS

The goddess
That was not a murder, in the ordinary sense of the word. It was a leap of faith, a touch of justice, a real need. Faith in a divinity who demanded sacrifices in order to maintain the purity of the race; justice towards the House of Lambda, outraged by the mongrel's existence; the need for avoiding any threat to the Chosen's glorious destiny, for the Goddess was approaching and disgrace should be mended.
 Should it have been mended long ago, when Lady Lambda gave birth to the red-haired baby girl with insidious turquoise-like eyes. Such a shameful daughter of sin among pure grey heads and glazes! Nevertheless, redemption finally stained their hands.
 Hardly had the corpse started to freeze when the Goddess arrived. A feeling of doom chilled the Chosen's spine as they could see how her flaming hair glowed and the blue in her eyes found them guilty of murder. 
By Vanessa Navarro Reverte

jueves, 20 de diciembre de 2012

SUPERNOVA



SUPERNOVA

Invita a dormir a tus ojos.
Reza a los que puedan
(o no) escucharte.
Hoy vas a aprender
una lección valiosa,
la única,la más importante.

Muñeco de lodo y paja
¿qué querías, qué esperabas?
¿Pensaste en diluirte en llamas,
sobrevivir,
nadar entre estrellas,
resistir su marejada?

No hay sabiduría
sin besar tinieblas
ni oscuridad
sin fulgor que ciegue
y en territorio de nadie
se desdibuja tu existencia.

Si rechazas la evidencia
no habrá quien perdone el engaño,
no puedes eludir el fatum.
Aún queda cobijo. Respira.
Después añorarás hacerlo.
Quien se ahogue en esa pira

saboreará el color del infierno.
Intenta rememorar.
¿Cuántos siglos, cuántos milenios
desde que nació la bestia,
hasta que la ígnea bestia
devore el firmamento?

Al fin has visto la luz.
Al fin.
En el último momento.

Autora: Vanessa Navarro Reverte.

lunes, 10 de diciembre de 2012

RESEÑAS DE LA ANTOLOGÍA "PROSADICTOS"


Como sabéis, en septiembre publicamos en digital y de lectura gratuita  la  1ª Antología de relatos "Prosadictos" , libro colectivo del foro literario del mismo nombre. En él se incluye mi relato El lugar adecuado, el momento preciso. Pues bien, ya tenemos las primeras reseñas.

La primera la ha realizado Zoquete, nick de uno de los colaboradores habituales en la imprescindible revista de literatura Prosofagia. Aquí la reproduzco y agradezco, en nombre propio y en el de mis compañeros de aventura, su gentileza y sinceridad. 

¿Prosadictos o Poesadictos?


Siempre es un placer leer a contemporáneos que aman la escritura, profesionales o no, con o sin remuneración por cada letra escrita, publicados con ISBN o bajo licencia creative commons.

¿Qué podemos esperar de una antología de relatos de “quienes se están gestando como escritores”, como prologa Blanca Miosi, escritora que también participa?
Básicamente ilusión, complicidad y dedicación.

Después de todo, ¿quiénes eran ellos? Simple: parecían tener el don de escribir una línea con el debido sentido lírico aunque estuviesen hablando de las coles de Bruselas.” B. Miosi

¿Se refiere Blanca a sus compañeros literarios? Nunca lo sabremos, nunca deberíamos saberlo, pues forma parte de la ficción, pero su relato parece un guiño dirigido a ellos, a quienes son como ellos, a quienes se enfrentan, padecen y sufren los avatares de quienes gustan de escribir.

Sí parece conveniente hacer un par de advertencias preliminares. En primer lugar, este conjunto de relatos no es fácil de leer, al menos no para mí. Si ya toda colección de relatos cortos es, por sí misma, un género de difícil digestión, pues obliga, cada pocas páginas, a cambios de escenarios, de personajes y de conflictos, más aún lo será cuando está tejido por once voces bien diversas, “once puntos de vista”.

Ahora que la conozco mejor me pregunto si rescataba ese júbilo de las inmersiones que hacía en sus mundos interiores, exuberantes, y de los que siempre salía ilesa, renovada y nutrida de ideas para sus escritos.” Gin

En segundo lugar, en esta obra predomina un enfoque introspectivo, reflexivo, psicológico y fuertemente personal. Son excepciones aquellos relatos más directos, de los que llevan de la mano al lector, de esos más próximos a los guiones cinematográficos.

Y, junto con la sonrisa nerviosa que apareció en la cara de Graham mientras hablaba, una gota de sangre le escurría del lóbulo de la oreja izquierda, buscando unirse en el mentón con el profuso sangrado de nariz.Dan

En otras palabras, no escoja el metro para adentrarse en esta antología sino un lugar tranquilo, donde no le interrumpan, ni tampoco cinco minutos perdidos de su tiempo, como si fuera el dominical del diario. Regálese un espacio donde pueda adentrarse en los universos particulares de cada uno de los autores, lugares que requieren de su auténtica complicidad. En definitiva, ahí encontrará la garra y singularidad de sus escritos.

Pecado, aversión, castigo, error, maldición, perdón. ¿Y quién sabe qué y cuántas cosas más nos gritó? Te repito, a mí ni me molestó; la verdad es que hace mucho tiempo perdí la vergüenza y la pena. Eso fue desde que dejé a mi familia para encontrarme con mi verdadero yo.” pesado67

Se huele el cariño por sus criaturas, aunque las traten mal, aunque les hagan pasar perrerías, aunque alguna se muera al final (o no tan al final).

Así que dieron por hecha una fuga romántica, una boda improvisada. El viernes veintiuno, la noticia ocupó la primera plana de los periódicos: Ana fue encontrada en su apartamento. Su asesino fue extremadamente delicado.” Jecobe

A veces, duele de tan próxima que se muestra la realidad que relatan, donde muchos lectores podrán reconocerse, pero sentida como una caricia por lo delicadamente que está plasmada.

un pequeño monstruo se adueñó del pecho de la criatura y aunque los sabios maullaban consejos nada se pudo hacer” Madelyne Blue (Vanessa Navarro Reverte).

A veces aparcan el pudor, como si fuera un reality show o al mejor estilo Quim Monzó, lo cual algunos agradecerán y otros tratarán de esquivar.

Metí la mano de nuevo bajo el slip para evidenciar lo que ya sabía: que su tela estaba pegada a mi piel.Jósgar

A veces, se dejan llevar por el oleaje de sus pensamientos, y cuesta descifrarlos. A veces, se acercan a la poesía y uno comprende que no debe acomodarse, o se pierde lo mejor.

Abandono esa respuesta y me anudo en silencios. Por un instante, la cordura me implica en desconciertos crueles. Pero no me detengo, conozco bien las trampas de la inercia.” Turkesa

A modo de anécdota, en no pocas ocasiones, las historias abordan las obsesiones del escritor en ciernes, ya sea de forma directa como muestra Blanca, o tangencialmente a otro hilo narrativo.

Podría ser que la obra artística carezca de significado y su mérito sea hacer sonar los timbres de los recuerdos del espectador.” milagros

Relatos cargados de tragedias, de situaciones impactantes, de personajes que parecen fatalmente destinados a mostrar las miserias humanas, aun siendo inocentes acusados injustamente, lo que encantaría al maestro Hitchcock.

Sin responder, el hombre escribía a toda velocidad. Tuve la impresión de que él escribía mucho más de lo que yo decía. Y eso no me gustaba nada.” Panchito

Una sugerencia final: permítanse releer los relatos. Les resultará una lectura mucho más sencilla y se sentirán más cómodos. Les sabrán diferente, les sabrán mejor, detectaran matices que en una primera lectura pasan desapercibidos, como el buen vino. Brindemos por iniciativas como esta y que se repitan…

Queriendo evitar el devastador daño que me causarían, llamo al silencio del olvido para exigir a esa esperada borrachera, que se niega a llegar, una cosa muy sencilla: enterrar en alcohol mis errores.” Juanan


Autor: Zoquete. Publicado originalmente en su blog Coqueteando con la pedantería


La segunda está en proceso y su autor es el escritor, crítico y promotor de la cultura Francisco Javier Illán Vivas, co-director/editor durante largos años de la prestigiosa Ágora y de su heredera, Acantilados de Papel.

Así lo anunciaba en el blog de la revista: 

Libros Abiertos: Prosadictos Relatos.

"Este es un libro diferente, más que sobre la mesa, se encuentra dentro el lector de libros electrónicos, y es otra de las lecturas que encararé pronto.

Nos debemos ir acostumbrando, supongo, a estos artilugios que pretenden quitarnos el papel de las manos, pero sobre todo, y ojala sea ese el objetivo, impedir la tala de árboles, unos seres vivos que cada día nos rodean en menor cantidad."

Autor: Francisco J. Illán Vivas. Publicado originalmente en su blog ACANTILADOS DE PAPEL 


Esperamos con impaciencia su "veredicto".



Si queréis leer la antología o descargarla, aquí podéis.

martes, 27 de noviembre de 2012

LA SORPRESA


LA SORPRESA

Pelo rubio ceniza natural, con vetas casi blancas y textura sedosa. Ojos azul pálido, adornados con unas gafas que aportaban inteligencia sin restar belleza. Complexión esbelta y elegante, envuelta en ropa informal pero bonita. Dedos largos y delicados que jugueteaban con el móvil o se perdían en el bolso que la acompañaba, buscando unos chicles. En el asiento de al lado se veía una carpeta llena de apuntes sobre la que descansaba un libro de poesía. 
Todo en ella era perfecto y atrayente y mi mirada volvía indiscreta cada vez que intentaba apartarla. En un par de ocasiones me sonrió con timidez y una sonrisa Stendhal apareció en mi rostro como respuesta. Este intercambio convirtió el trayecto en autobús en un tiempo ganado y no perdido.
Llegamos a la parada en la que tenía que bajar para encontrarme con mi hermano y ella también se levantó para apearse. Le cedí el paso y nada más salir se echó en brazos de un joven que la cubrió de besos. Los observé  y los ojos del chico se cruzaron con los míos.
— ¡Sandra! — saludó con alegría.
Devolví el saludo sin ganas y pensé: "Así que esta era la sorpresa que iba a darme mi mellizo".
Autora: Vanessa Navarro Reverte

domingo, 21 de octubre de 2012

MANDAMIENTOS DEL POETA



Mandamientos del poeta

Amarás tu Ego
sobre todas las cosas.
No respetarás al Otro.
Someterás la palabra,
violarás la hoja en blanco.
Prostituirás tus sentimientos.
Mascarás tus vivencias
al menos tres veces.
Nunca aceptarás la crítica.
Repetir ad nauseam.

Vanessa Navarro Reverte.

martes, 9 de octubre de 2012

EN VOGUE




  EN  VOGUE   

 El primer maletín apareció de manos de Edgard Ros y fue acompañado de un notable cambio de aspecto. El peinado impreciso, la ropa informal y las zapatillas deportivas dieron paso a un corte cuidado tanto en el  cabello como en el traje, bañado en gomina el primero y en almidón el segundo. Gafas que hasta entonces nadie suponía que necesitara, un bigote salido de la nada y mocasines completaban el atuendo. Una mezcla de admiración y envidia barrió el edificio de oficinas desde los cimientos hasta la cúspide. Ese maletín era la encarnación del triunfo.
 En las semanas posteriores, aparecieron otros maletines idénticos: piel marrón oscuro, cierres plateados, tamaño superior a un DIN-A 4. Maletines que ejercieron en sus dueños el mismo efecto transformador que en el señor Ros, de manera que cada trabajador parecía el doble de otro.  La multiplicación de este complemento llegó a tal extremo que los propietarios de la empresa tuvieron que crear un decálogo de normas para acotar quién tenía derecho a portarlo y quién no.
 Samuel, uno de los auxiliares administrativos, leía con interés las reglas. A su favor tenía el ser hombre, uno de los requisitos y quedarle un año para alcanzar los treinta, la edad mínima necesaria. En contra tenía el resto de requerimientos, incluyendo la enorme cantidad que debería desembolsar en el momento de la compra del artículo y la obligación de ceder el dinero del plan de jubilación a favor de la empresa. Pero eran incovenientes que estaba dispuesto a superar. Quería, necesitaba, deseaba, ansiaba un maletín.
 Durante el año que le restaba para la treintena, Samuel ahorró céntimo a céntimo, privándose de cualquier capricho y a veces de necesidades fundamentales. Transformó su apariencia física, perdiendo en el proceso su flequillo, gran parte de la vista para acostumbrarse a llevar gafas, la pequeña mochila negra que usaba para transportar sus cosas, la totalidad de sus prendas de vestir, la impresión de juventud en el rostro al someterse a un proceso de envejecimiento cutáneo y la colección de calzado deportivo. Engordó tres tallas y se dejó crecer un lustroso y necesario mostacho. Para el día de su cumpleaños había logrado cumplir todas y cada una de las normas.
 Esa mañana se levantó con sensación de euforia. Llegó a la oficina antes de la hora, con la solicitud de compra ya firmada, sellada y validada y el resguardo del ingreso a cuenta y el de la renuncia al plan de pensiones.  El  encargado del Departamento de Maletines  le hizo entrega del preciado objeto con aspavientos y parabienes. Samuel se paseó por varias plantas con paso seguro, balanceando su trofeo, levantando nuevas felicitaciones entre sus compañeros. Samuel sonreía y le restaba importancia al asunto.
 — Mi enhorabuena— la voz del señor Ros se unió a la del resto.
 Samuel no pudo responder, el sonido se le quebró en la garganta. El silencio inundó a los presentes
 — Bueno, nos vemos — se despidió un Edgard Ros barbilampiño, delgado, rejuvenecido , vestido con vaqueros , cuyo pelo caía en greñas  sobre una pequeña mochila negra .
 Una mezcla de admiración y envidia barrió el edificio. Esa mochila era la encarnación del triunfo.

Autora: Vanessa Navarro Reverte.