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jueves, 17 de enero de 2013

RESEÑA DE LOS RELATOS "PROSADICTOS" POR FRANCISCO J.ILLÁN


La Antología de Relatos Prosadictos está, una vez más, de enhorabuena.

Francisco Javier Illán Vivas, escritor, crítico e incansable promotor de la cultura, ha realizado una cuidada reseña del libro. Con su permiso, reproduzco la entrada y agradezco su sinceridad y amabilidad en nombre de todo el equipo de Prosadictos.

«ADICTOS A LA PROSA


Mario Archundia Cortés, Mónica Bezom, Jesús Coronado, Daniel A. Franco, Fernando Hidalgo Cutillas, José García Montalbán, Milagros García Zamora, Juan Antonio Marín Rodríguez, Blanca Miosi, Zacarías Montano y Vanessa Navarro Reverte.
Editorial Foro Prosadictos, 2012

Escribe Blanca Miosi que este libro contiene "once autores, once cuentos, todos diferentes, narrados desde once puntos de vista. Escritores de diferentes partes del mundo que, sin haberse visto en persona, se conocen más que si se hubiesen visto frente a frente porque la escritura lo hace posible", y es una forma muy apropiada de comenzar este comentario sobre el libro que nos ocupa, que leí gracias a mi amiga en el mundo digital Madelyne Blue (Vanessa Navarro Reverte).


He de confesar que cada día me agrada más leer libros de cuentos, de relatos, y si es una antología, mejor aún, pues disfrutaré de la breve lectura desde muchos y diferentes puntos de vista. En el caso que nos ocupa, once relatos.

El primero, de José García Montalbán, nos habla de la espera, del cansancio de una vida en común que relega el sexo y otras necesidades al trabajo, a las obligaciones, convirtiendo la existencia en un poco más gris.

Zacarías Montano, quien también parece un ciudadano de Murcia, nos cuenta el caso de una niña con huesos de cristal que, tras un experimento, serán huesos tan ligeros, tan livianos, que podrá volar.

Los recuerdos, el aroma de un perfume a literatura y la música forman un cóctel que, regado con whisky, podría muy bien llamarse "Melodía asesina", como nos narra Juan Antonio Marín.

Mónica Bezom nos lleva por los enmarañados y, a veces, inextricables caminos de los sueños, esos que son un tesoro para la mente.

En el quinto relato, de Blanca Miosi, conocemos a un joven, o no tan joven, que insiste en entrar en el mundo de las letras, creyéndose que ha escrito una obra maestra y convencido de que, perseverando, alcanzará a que alguna de las 257 editoriales, le publique.

Fernando Hidalgo Cutillas nos escribe sobre malentendidos y pruebas circunstanciales que pueden llevar la vida de un hombre, que leía en el parque su libro preferido, en un calvario contra el que no existe posibilidad de escapar, pues la sentencia se ha dictado antes del juicio.

Jesús Coronado, a quien podemos leer también en el primer número de Acantilados de Papel, nos narra una serie de breves historias con nombre de mujer y final fatal, aunque no sólo el de ellas, el autor es sutil en la narración y en la delicadeza de presentarnos la muerte.

¿No es importante estar en el lugar adecuado y en el momento preciso? Vanessa Navarro así nos lo demuestra en esta historia de alguien que toma el tren para alcanzar la muerte, no sobrepasarla. Y en el viaje definitivo se encuentra con un amor de adolescencia que, además, tiene nombre de personaje real, el de mi buen amigo el pintor Álvaro Peña. Será un encuentro en el lugar adecuado, en el momento oportuno.

Milagros García Zamora nos cuenta las desilusiones de un sicario, quien acepta el encargo- de un famoso escritor- de acabar con la vida de un chapero magrebí, imaginándose las más peregrinas justificaciones, hasta que la realidad le llevan a un desengaño de la magnitud del asesinato.


Mario Archundia nos narra una historia sin nombre, de búsqueda de la felicidad y de la identidad personal y sexual, que se desencadena entre dos amigos tras una noche de alcohol.

La última historia, de Daniel A. Franco es casi una novela corta, nos narra un experimento de teletransportación que produce en el doctor Graham unas secuelas no previstas, un desdoblamiento de su memoria, dejando de ser él para ser quien fue y quien será, a un mismo tiempo.

Como veis, desconocidos lectores y lectoras, once formas de contar historias, once historias diferentes, once formas de disfrutar de la lectura. Podéis encontrar a los autores en el foro Prosadictos».

Autor de la reseña: Francisco J.Illán Vivas. Publicada en el blog ACANTILADOS DE PAPEL .

sábado, 5 de enero de 2013

NUEVA RESEÑA DE LA ANTOLOGÍA DE RELATOS "PROSADICTOS"

Esther, gran persona, escritora de talento y una de las responsables de la revista literaria Prosofagia, ha reseñado en su blog Necesidad y Azar  la Antología de relatos Prosadictos , libro en el que participo, como ya sabéis. Con su permiso, reproduzco la reseña.

Relatos Prosadictos


«En esta primera antología del foro Prosadictos se puede disfrutar de once relatos,  obras de otros tantos autores, relatos muy diversos entre sí salvo en la atracción que despierta su lectura.

Luego de haber finalizado el libro pensé que, para escribir sobre él, me gustaría seguir otro orden que el que ofrece; utilizar un hilo personal para tejer las historias. Una suerte de hilo de Ariadna que comienza en Entre tú y yo (Mónica Bezom): un texto profundamente introspectivo, poético, que discurre entre el mundo de la vigilia y el onírico, un relato al que hay que leer dejándose llevar, sin intentar imponerle un ritmo propio a la lectura.

¿Luego? Luego, Huesos de cristal (Zacarías Montano), un relato ya con estructura de cuento, pero un cuento que parece responder con precisión a su título: una historia fantástica cuyos huesos son de cristal, una historia hecha de liviano, delicado y frágil esqueleto de cristal, que se recorre de puntillas, por miedo a quebrarlo.

Ya aquí regreso a Entre tú y yo,  a releer un fragmento que, aunque extraído de su contexto, bien puede ser considerado como premonitorio del resto de la antología:

«Un poco más alejado, un hombre vende lienzos de colores; los ha tendido en hilos apenas visibles y, no sé por qué, se me antojan ilusiones errantes condenadas a la soledad de los
arenales.»

El hilo de Ariadna me conduce a través de ilusiones imaginadas que, en el fondo, se refieren a aquellos que padecen (o padecerán) una soledad creada por sí mismos o por la sociedad en la que viven. Uno a uno, los cuentos que siguen se desenvuelven en una realidad reconocible como propia o ajena, pero siempre realidad reconocible. Los narradores, a veces trágicos y otras veces irónicos, desgranan qué le sucede a nos, los Homos, cuando nos aferramos sin medida al miedo, la muerte, la ambición, los recuerdos, o cuando chocamos con lo estatuido, lo reglamentado, lo políticamente correcto. Así, siguiendo mi hilo, arribo a La sentencia (Fernando Hidalgo Cutillas), donde se despliega, con maestría y alrededor de un hecho simple y casual, una espiral de miedos individuales y sociales cuyo final no puede ser otro que  amargo.

Tras haber partido de lo poético y de la fantasía y atravesado los páramos de la realidad, en el otro extremo del hilo llego a Sin la mosca (Daniel Franco), un cuento de ciencia ficción con todas las de la ley, y con esto me refiero a que el cuento posee eso que hace de la ciencia ficción un género incomparable: una idea que abre ventanas en la mente para permitirle expandirse más allá del mundo conocido, y, al hacerlo, comprender mejor el mundo conocido.

Al finalizar el recorrido vuelvo atrás para citar una frase de El lugar adecuado, el momento preciso (Vanessa Navarro Reverte):

«Sencillamente porque quería alcanzar la muerte, no sobrepasarla.»

Una frase que habla de Ana, sus lugares y momentos, pero que, con independencia a su historia,  también es una de las más bellas que haya leído en los últimos tiempos.


         Y, fiel a mi idea de que un libro es más que su contenido, mis felicitaciones a Daniel Franco por haber ideado y coordinado esta antología (tarea nunca sencilla), recomendable por la calidad de su contenido y también por la de su presentación. »

Desde aquí, expreso mi agradecimiento por estas palabras. Si queréis visitar el blog de Esther, podéis hacerlo AQUÍ .

lunes, 10 de diciembre de 2012

RESEÑAS DE LA ANTOLOGÍA "PROSADICTOS"


Como sabéis, en septiembre publicamos en digital y de lectura gratuita  la  1ª Antología de relatos "Prosadictos" , libro colectivo del foro literario del mismo nombre. En él se incluye mi relato El lugar adecuado, el momento preciso. Pues bien, ya tenemos las primeras reseñas.

La primera la ha realizado Zoquete, nick de uno de los colaboradores habituales en la imprescindible revista de literatura Prosofagia. Aquí la reproduzco y agradezco, en nombre propio y en el de mis compañeros de aventura, su gentileza y sinceridad. 

¿Prosadictos o Poesadictos?


Siempre es un placer leer a contemporáneos que aman la escritura, profesionales o no, con o sin remuneración por cada letra escrita, publicados con ISBN o bajo licencia creative commons.

¿Qué podemos esperar de una antología de relatos de “quienes se están gestando como escritores”, como prologa Blanca Miosi, escritora que también participa?
Básicamente ilusión, complicidad y dedicación.

Después de todo, ¿quiénes eran ellos? Simple: parecían tener el don de escribir una línea con el debido sentido lírico aunque estuviesen hablando de las coles de Bruselas.” B. Miosi

¿Se refiere Blanca a sus compañeros literarios? Nunca lo sabremos, nunca deberíamos saberlo, pues forma parte de la ficción, pero su relato parece un guiño dirigido a ellos, a quienes son como ellos, a quienes se enfrentan, padecen y sufren los avatares de quienes gustan de escribir.

Sí parece conveniente hacer un par de advertencias preliminares. En primer lugar, este conjunto de relatos no es fácil de leer, al menos no para mí. Si ya toda colección de relatos cortos es, por sí misma, un género de difícil digestión, pues obliga, cada pocas páginas, a cambios de escenarios, de personajes y de conflictos, más aún lo será cuando está tejido por once voces bien diversas, “once puntos de vista”.

Ahora que la conozco mejor me pregunto si rescataba ese júbilo de las inmersiones que hacía en sus mundos interiores, exuberantes, y de los que siempre salía ilesa, renovada y nutrida de ideas para sus escritos.” Gin

En segundo lugar, en esta obra predomina un enfoque introspectivo, reflexivo, psicológico y fuertemente personal. Son excepciones aquellos relatos más directos, de los que llevan de la mano al lector, de esos más próximos a los guiones cinematográficos.

Y, junto con la sonrisa nerviosa que apareció en la cara de Graham mientras hablaba, una gota de sangre le escurría del lóbulo de la oreja izquierda, buscando unirse en el mentón con el profuso sangrado de nariz.Dan

En otras palabras, no escoja el metro para adentrarse en esta antología sino un lugar tranquilo, donde no le interrumpan, ni tampoco cinco minutos perdidos de su tiempo, como si fuera el dominical del diario. Regálese un espacio donde pueda adentrarse en los universos particulares de cada uno de los autores, lugares que requieren de su auténtica complicidad. En definitiva, ahí encontrará la garra y singularidad de sus escritos.

Pecado, aversión, castigo, error, maldición, perdón. ¿Y quién sabe qué y cuántas cosas más nos gritó? Te repito, a mí ni me molestó; la verdad es que hace mucho tiempo perdí la vergüenza y la pena. Eso fue desde que dejé a mi familia para encontrarme con mi verdadero yo.” pesado67

Se huele el cariño por sus criaturas, aunque las traten mal, aunque les hagan pasar perrerías, aunque alguna se muera al final (o no tan al final).

Así que dieron por hecha una fuga romántica, una boda improvisada. El viernes veintiuno, la noticia ocupó la primera plana de los periódicos: Ana fue encontrada en su apartamento. Su asesino fue extremadamente delicado.” Jecobe

A veces, duele de tan próxima que se muestra la realidad que relatan, donde muchos lectores podrán reconocerse, pero sentida como una caricia por lo delicadamente que está plasmada.

un pequeño monstruo se adueñó del pecho de la criatura y aunque los sabios maullaban consejos nada se pudo hacer” Madelyne Blue (Vanessa Navarro Reverte).

A veces aparcan el pudor, como si fuera un reality show o al mejor estilo Quim Monzó, lo cual algunos agradecerán y otros tratarán de esquivar.

Metí la mano de nuevo bajo el slip para evidenciar lo que ya sabía: que su tela estaba pegada a mi piel.Jósgar

A veces, se dejan llevar por el oleaje de sus pensamientos, y cuesta descifrarlos. A veces, se acercan a la poesía y uno comprende que no debe acomodarse, o se pierde lo mejor.

Abandono esa respuesta y me anudo en silencios. Por un instante, la cordura me implica en desconciertos crueles. Pero no me detengo, conozco bien las trampas de la inercia.” Turkesa

A modo de anécdota, en no pocas ocasiones, las historias abordan las obsesiones del escritor en ciernes, ya sea de forma directa como muestra Blanca, o tangencialmente a otro hilo narrativo.

Podría ser que la obra artística carezca de significado y su mérito sea hacer sonar los timbres de los recuerdos del espectador.” milagros

Relatos cargados de tragedias, de situaciones impactantes, de personajes que parecen fatalmente destinados a mostrar las miserias humanas, aun siendo inocentes acusados injustamente, lo que encantaría al maestro Hitchcock.

Sin responder, el hombre escribía a toda velocidad. Tuve la impresión de que él escribía mucho más de lo que yo decía. Y eso no me gustaba nada.” Panchito

Una sugerencia final: permítanse releer los relatos. Les resultará una lectura mucho más sencilla y se sentirán más cómodos. Les sabrán diferente, les sabrán mejor, detectaran matices que en una primera lectura pasan desapercibidos, como el buen vino. Brindemos por iniciativas como esta y que se repitan…

Queriendo evitar el devastador daño que me causarían, llamo al silencio del olvido para exigir a esa esperada borrachera, que se niega a llegar, una cosa muy sencilla: enterrar en alcohol mis errores.” Juanan


Autor: Zoquete. Publicado originalmente en su blog Coqueteando con la pedantería


La segunda está en proceso y su autor es el escritor, crítico y promotor de la cultura Francisco Javier Illán Vivas, co-director/editor durante largos años de la prestigiosa Ágora y de su heredera, Acantilados de Papel.

Así lo anunciaba en el blog de la revista: 

Libros Abiertos: Prosadictos Relatos.

"Este es un libro diferente, más que sobre la mesa, se encuentra dentro el lector de libros electrónicos, y es otra de las lecturas que encararé pronto.

Nos debemos ir acostumbrando, supongo, a estos artilugios que pretenden quitarnos el papel de las manos, pero sobre todo, y ojala sea ese el objetivo, impedir la tala de árboles, unos seres vivos que cada día nos rodean en menor cantidad."

Autor: Francisco J. Illán Vivas. Publicado originalmente en su blog ACANTILADOS DE PAPEL 


Esperamos con impaciencia su "veredicto".



Si queréis leer la antología o descargarla, aquí podéis.

martes, 16 de febrero de 2010

RESEÑA SOBRE LA GALA DE LOS GOYA

Mercedes,esa amiga mía que acierta todos y cada uno de los enigmas que subo, es una apasionada del cine,así que le voy a dedicar este post.Va por ti, guapa.

Bueno,este es el primer año en muchos que he visto la Gala de los Goya y, lo que es más increíble, me pareció amena y emocionante.Varios factores se unieron: directo;un maestro de ceremonias ( Buenafuente) que, pese a haber perdido la frescura de sus comienzos,sabe lo que se trae entre manos;momentos para el recuerdo; cierto morbo; sorpresas de última hora y, sobre todo, calidad en las películas nominadas... y ya era hora, que el cine español de los últimos años parecía una cadena interminable de repeticiones de la misma jugada.
No tengo nada en contra del cine español,bien al contrario, la década de los 90 nos dejó, en mi opinión, pequeñas obras maestras y piezas que, si no perfectas, destacaban por su valentía y originalidad.Por ello mismo, en estos últimos tiempos he encontrado una laguna de nuevas ideas y nuevas formas.
Y de repente, llega 2009 y la reconciliación. La nueva de Amenábar, con un presupuesto astronómico; una película coral de gran calada; una superproducción animada; un corto, también de animación,que está nominado a los oscars; un documental que muestra a un personaje español poco conocido pero crucial en la 2ª Guerra Mundial; películas intimistas que llegan; una lujosa recreación de biopic;una coproducción de miras internacionales y, sobre todas, esa película de género y de actores que es la maravillosa Celda 211, la gran triunfadora de la velada.
Vamos por partes, como dijo Jack el Destripador(chiste malo).

En muchas de las reseñas de la gala que he leído, se le dedica la foto y gran parte del contenido a Penélope Cruz, algo que como poco, me llama la atención.Pues sí, estuvo allí, de parejita de Javier Bardem, dio un Goya, no se llevó aquél al que estaba nominada...y pare usted de contar. Lo más interesante que hizo fue pasear un Versace vintage, de los de Gianni. Ya está.

En los premios técnicos y artísticos venció Ágora, como estaba mandado y cantado. Un desacierto de la organización fue el no traducir simultáneamente los agradecimientos de los ganadores que hablaban en inglés.

El Goya a la mejor música se lo dieron a un veterano en esto de recibir premios, Alberto Iglesias. Otro premio que estaba claro. Así como el Goya al mejor largo de animación para Planet 51, el de mejor corto de animación para La Dama y la Muerte (suerte para los oscars),el de mejor largo documental para Gabo, el hombre que salvó el mundo, y el de mejor película hispanoamericana para El Secreto de sus ojos ( me falta verla, lo siento, es que no me convence Campanella y Ricardo Darín no es santo de mi devoción).Me pareció poco original premiar a Slumdog Millionaire como mejor película europea (mi candidata era Déjame entrar).Sorpresa en los Goyas de sonido y montaje, que se los llevó Celda 211 en lugar de Ágora.

Más sorpresas: Raúl Arévalo consigue el Goya a mejor actor de reparto por Gordos y una emocionadísima Lola Dueñas bate a sus competidoras internacionales como mejor actriz protagonista.

Y falta lo mejor: Celda 211 arrasa en las categorías principales. Mejor película, mejor dirección (Daniel Monzón,que ya me tenía ganada desde hace mucho con El corazón del guerrero y por haber recuperado al actor Timothy Hutton), mejor guión adaptado, mejor actor protagonista (¡ese espléndido Luis Tosar como Malamadre!), mejor actor revelación ( el no menos espléndido Alberto Ammann) y mejor actriz de reparto para Marta Etura (éste, a mi ver,algo cogido por los pelos, aunque se le perdona por el sentido discurso de agradecimiento). Solo faltó que Carlos Bardem hubiera conseguido el suyo como actor de reparto (si se lo llega a llevar Resines, elevo queja formal).
Ágora no es que fuera la perdedora de la noche... es que Celda era mejor,simplemente.

En cuanto a la Gala en sí, fue entretenida, emocionante,Buenafuente la dirigió bien y encima apareció Rosa María Sardá casi al final para poner un broche de oro.Bueno, uno de los dos broches de oro, porque el otro lo puso un Almodóvar que hacía así las paces con la Academia.
Álex de la Iglesia demostró que es un muy digno nuevo presidente de la Academia y, en general, se respiró buen ambiente.

Momentos destacables:

-Por emotivos, los agradecimientos de Lola Dueñas y Marta Etura y, sobre todo, el discurso de los hijos de Antonio Mercero al recoger el Goya honorífico (aunque no lo recogieron, De la Iglesia ya se lo había dado en persona en su domicilio), imágenes y palabras que hicieron llorar a más de uno en el patio de butacas.Una frase para el recuerdo : "Lo único bueno que tiene el Alzheimer es que te permite ver Cantando bajo la lluvia siempre como si fuera la primera vez".
- Por caballeroso, lo que dijo Tosar al recoger su premio -"La gran alegría de la noche ya me la llevé antes"-.Se refería al Goya que había conseguido su chica,Etura.
- Por divertido y espectacular, el nuevo montaje de Celda 211 que usaron para explicar la importancia de la edición (convierte una tragedia en el cachondeo padre -¡la vamos a liar parda!.Por favor, que alguien cuelgue el video en la red, pero ya.). Y también el final de la Gala, con Buenafuente siendo "tiroteado" por "intrusismo" en el gremio de actores. El respetable, aplaudiendo risueño y Andreu desde el suelo:"¿Pero qué aplaudís, cabrones?".Delirante.
-Porque sí, la cara de verdadero asombro de Daniel Monzón al recibir su Goya.

Poco más queda por añadir. Bueno, sí.
Para mí, la pareja de la noche no fue la formada por Pe y Bardem, sino la de Luis Tosar y Marta Etura, por motivos obvios. Y creo que el mejor vestido de la noche también fue el espectacular Óscar de la Renta que lucía esta última.
Al final, me ha salido la vena frívola,jeje.