viernes, 30 de diciembre de 2011

MI FIEL MASCOTA

MI FIEL MASCOTA

Me sigue, me gruñe,
me quiere morder.
Es fuerte, es enorme,
tres cabezas posee.
Guarda los portales
de un abismo infranqueable.
Sus fauces están siempre abiertas,
tiene un apetito insaciable.
Se alimenta de inocencia
y de cada uno que lo usa.
Cree tener muchos dueños,
piensa que no obedece a ninguno.

Se equivoca.

Yo sé cómo domarlo.
Con voluntad inquebrantable
puedo moverlo a mi ritmo,
puedo hacer que ladre.
Me dará la patita,
se tumbará cuando yo lo mande.
Puedo dejarlo sin dientes,
castrar su monstruosidad,
conseguir que humille
esas terribles cabezas.
No verá nada más que por mis ojos
y me será fiel para siempre.

Yo soy la mentira
y la verdad es mi mascota preferida.


Autora: Vanessa Navarro Reverte

martes, 27 de diciembre de 2011

FEMENINO SINGULAR I : DJUNA BARNES


Estrenamos una sección dedicada a las voces femeninas en literatura , aquellas que consiguieron llamar mi atención por motivos tanto objetivos como subjetivos. La primera elegida es Djuna Barnes.

Djuna Barnes es uno de esos autores que he conocido a través de otros, en este caso, a través de T. S. Eliot, que realizó el prólogo de la obra maestra de Barnes, la novela      " El bosque de la noche "   ( Nigthwood).

El Modernismo inglés y norteamericano es una de las etapas literarias que más ha captado mi atención a lo largo de los años, incluso desde la génesis de los "expatriados" con Gertrude Stein y Henry James. Pero, de todo el grupo, si puede considerarse así, Barnes es quizás la maldita por excelencia o, en sus propias palabras, "la escritora desconocida más famosa del mundo". Y es que ella estuvo allí, en esos París y Londres  que concentraban la élite bohemia, intelectual y literaria de los años 20. Y también la aristocracia y los nuevos millonarios, como Peggy Guggenheim, mecenas de Djuna. 

Barnes trabajó como periodista y escribió poesía, relatos, piezas de difícil encaje, teatro y, por supuesto, la novela corta que la ha hecho pasar a la posteridad. Bisexual, alcohólica, con tendencia suicida, abocada irremediablemente a la autodestrucción, Djuna vivió pasiones tormentosas tanto con hombres como mujeres y exprimió la vida durante su juventud y edad mediana para pasar a una reclusión autoimpuesta los últimos 40 años de su vida. 

"El bosque de la noche", novela densa, oscura y poética como su propio nombre sugiere, es hasta cierto punto una obra autobiográfica y se ha especulado con los equivalentes en la vida real de los protagonistas del libro. Robin Vote y sus amores Volkbein, Nora Flood y Jenny Petherbridge, cada uno de ellos personificando un tipo de pasión distinto, parecen tener rasgos de la propia Barnes y de sus amantes. Sin embargo, el personaje más destacado de la novela no responde al perfil de un amor, sino de un amigo y espectador, el lúcido y amargo Matthew O`Connor, extraño en su propio cuerpo.

El resto de la producción de la escritora ha merecido menos atención, aunque en los últimos tiempos se ha recuperado material poético inédito perteneciente a su última etapa, así como notas y apuntes personales. También en estos años de decadencia sigue presente uno de los rasgos fundamentales de Barnes: su atracción por el abismo y su empeño en encarnar lo Sublime, tal y como lo concebían los Románticos: horror y belleza a partes iguales. 

Visitemos ese abismo irresistible mientras recordamos los consejos del doctor O`Connor y su letanía: "Desciende, Matthew".


Transfiguración



El profeta cava con manos de hierro
En las inestables arenas del desierto.

El insecto vuelve a su larva;
Retorna a semilla la rosa trepadora.

Como humo hasta la vacía garganta de Moisés,
Irrumpen todas las palabras que dijo.

El cuchillo de Caín retira la estocada;
Abel se levanta del polvo.

Pilatos no puede encontrar su lengua;
Desnudo está el árbol del que Judas colgó.

Lucifer clama desde la tierra;
Cristo cae a su muerte.

A Adán vuelve la fastidiosa costilla;
Una criatura solloza en su flanco.

La extensión del Edén es espesa y verde;
El bosque se agita, no se ve una bestia.

Desencadenado, el sol, con rabiosa sed,
Alimenta al último día con el primero.


(  Djuna Barnes, Surrealist Poetry in English, 1978)

martes, 13 de diciembre de 2011

AL RÍO MUNDO


Este poema se llevo el primer premio en el certamen de loas Antonio Oliver Belmás en 2003. Un texto al que le tengo gran cariño dedicado a uno de los lugares más especiales para mí de la geografía española.

AL RÍO MUNDO

Vives en mis recuerdos,
cantas , bailas y enloqueces.
Presente, eterna, constante,
igual hacedora de mundos
que destructora implacable.

Me arropo en tus húmedas alas,
hago un nido en tus vertientes;
lames las áridas rocas
hasta que se derriten
ante tu insistencia.

Te olvidaste de la luna,
te desvestiste de sal;
renunciaste a ser hogar
de las hijas de Nereo
para ser llamada río.

Quién fuera trucha, musgo,
onda, piedra pulida,
eco de ti, silencio,
verde sombra, colina,
tierra de Albacete.


Quién se pudiera escapar
al verde viento, al azul cielo,
al terracota, a tantos otros colores
que se mezclan en aromas.
Y dar gracias por mi suerte

bajo tus eternas lágrimas.
El comienzo tan sencillo,
invitación a subir
hacia un vértigo de altura.
Mas la emoción del centro

de los Chorros,tu corazón,
no puede describirse;
sinuosa te deslizas
cayendo desde ti misma,
abrazados, fundidos,
en el resbaladizo jade,
sin encontrar las palabras,
que el tiempo se pare.

Resuena en el cauce tu risa,
mi hidra de siete cabezas.

Autora: Vanessa Navarro Reverte. Derechos reservados.